• Nuevo

Zaragoza, Medalla Virgen del Pilar

19,99 €

Medalla de la Virgen del Pilar Zaragoza de 30 mm, grabada y presentada con lazo rojo e imperdible. Un recuerdo exclusivo que simboliza protección y fe, ideal para bautizos, comuniones, bodas y fiestas patronales. Un detalle personalizado que emociona y perdura para siempre.

Opción
Cantidad

GUÍA TURÍSTICA DE ZARAGOZA: HISTORIA, LA PILARICA, RUTAS Y GASTRONOMÍA

¡Bienvenido/a a Zaragoza! La capital de Aragón es una de las grandes metrópolis de España, una ciudad bimilenaria modelada por el paso de cuatro civilizaciones distintas: la romana (Caesaraugusta), la musulmana (Saraqusta), la judía y la cristiana. Cruzada por el imponente río Ebro, Zaragoza despliega ante el viajero una mezcla perfecta de patrimonio mudéjar, vanguardia urbana, plazas monumentales y una cultura del tapeo que enamora a cualquiera.

Esta completa guía te guiará a través de la devoción a su icónica patrona, el ambiente único de sus fiestas de octubre, los lugares imprescindibles para pasear y las joyas de su recetario tradicional aragonés.

1. La Patrona de Zaragoza: La Virgen del Pilar

Historia y el Origen de la Tradición

La Virgen del Pilar (la Pilarica) no solo es la patrona de Zaragoza y de Aragón, sino que ostenta un arraigo espiritual universal. La tradición cristiana sitúa su origen en una fecha muy temprana: el 2 de enero del año 40 d.C.

Según cuenta la piadosa leyenda, el apóstol Santiago el Mayor se encontraba a orillas del río Ebro, desanimado al ver los escasos frutos de su predicación en la Hispania romana. En ese momento, la Virgen María —que aún vivía en Jerusalén— se le apareció en carne mortal para infundirle ánimos. Como testimonio de su visita y promesa de protección, le dejó una columna o pilar de jaspe sobre la cual se debía edificar el primer templo mariano de la cristiandad. El pilar actual, que sostiene la pequeña y querida talla de la Virgen (de unos 38 centímetros), sigue siendo el imán que atrae a millones de peregrinos de todo el mundo.

2. La Fiesta Grande: Las Fiestas del Pilar

Zaragoza se transforma por completo durante las Fiestas del Pilar, que se celebran en torno al 12 de octubre (el día grande). Durante unos diez días, la ciudad entera se echa a la calle para disfrutar de un despliegue festivo colosal.

Actos Principales de las Fiestas:

  • La Ofrenda de Flores (12 de octubre): Es el acto central y más multitudinario. Desde el amanecer, cientos de miles de personas vestidas con los trajes tradicionales de Aragón y de todas las regiones de España (e hispanoamericanas) desfilan por el centro de la ciudad hasta la Plaza del Pilar. Allí, sobre una descomunal estructura metálica, van tejiendo con millones de claveles el espectacular y colorido manto floral de la Virgen.

  • La Ofrenda de Frutos (13 de octubre): Al día siguiente, las casas regionales afincadas en la ciudad ofrecen a la patrona los productos gastronómicos más selectos de la geografía española. Estos alimentos son donados posteriormente a comedores sociales.

  • El Rosario de Cristal: Se celebra la tarde-noche del 13 de octubre. Es una de las procesiones más bellas y singulares de Europa. Sustituye las tradicionales velas por decenas de faroles y carrozas monumentales de cristal policromado iluminados desde el interior, que representan los misterios del rosario y desfilan en la penumbra de las calles del casco antiguo.

  • Los Gigantes y Cabezudos: Una tradición entrañable que recorre diariamente los barrios de la ciudad durante las fiestas. Personajes míticos como el Morico, la Forana o el Boticario persiguen amigablemente a los niños al ritmo de canciones populares.

3. Lugares donde pasear y visitar (Ruta Turística)

Zaragoza es una ciudad cómoda y llana, ideal para recorrer a pie descubriendo contrastes entre la arquitectura romana, islámica y contemporánea.

La Plaza del Pilar

Es uno de los salones urbanos más grandes de Europa. Un espacio peatonal inmenso donde se concentran tres joyas monumentales: la majestuosa Basílica del Pilar (con sus impresionantes cúpulas y los frescos pintados por Francisco de Goya en su interior), la Catedral del Salvador (conocida cariñosamente como La Seo, una espectacular amalgama de románico, gótico y un muro exterior mudéjar declarado Patrimonio de la Humanidad) y la Lonja, el primer edificio renacentista de la ciudad.

El Palacio de la Aljafería

Situado un poco más al oeste del centro, este palacio amurallado del siglo XI es la joya de la corona del arte hispanomusulmán en el norte de España. Fue el palacio de recreo de los reyes de la taifa de Zaragoza y, posteriormente, residencia de los Reyes Católicos. Sus arcos polilobulados, su patio de Santa Isabel y sus techumbres doradas te transportarán directamente a la época de esplendor de Saraqusta. Actualmente es la sede de las Cortes de Aragón.

El Tubo y el Casco Histórico

Para vivir el latido de la ciudad, hay que perderse por las estrechas calles de El Tubo, el entramado de callejones por excelencia para el tapeo zaragozano. Justo al lado se encuentra el Barrio de San Pablo (con su torre mudéjar llamada "el gancho") y la Plaza de San Felipe, un rincón con un encanto especial donde se ubicaba la famosa Torre Nueva (la torre inclinada de Zaragoza que fue demolida en el siglo XIX).

El Paseo de la Independencia y la Plaza de los Sitios

Si buscas un paseo más señorial y decimonónico, el Paseo de la Independencia es la principal arteria comercial de la ciudad, con sus amplios porches. Conecta con la Plaza de Aragón y, a pocos metros, con la arbolada Plaza de los Sitios, un lugar idílico rodeado de edificios señoriales (como el Museo de Zaragoza) perfecto para descansar a la sombra.

La Ribera del Ebro y la Zona Expo

Tras la Exposición Internacional de 2008, las riberas del río Ebro se transformaron en un inmenso parque lineal con carriles bici, miradores y terrazas. Cruzando el vanguardista Puente del Tercer Milenio o el histórico Puente de Piedra, llegarás a la Zona Expo, donde podrás admirar edificios de arquitectura futurista como la Torre del Agua, el Pabellón Puente (diseñado por Zaha Hadid) o el Acuario Fluvial de Zaragoza, el acuario de agua dulce más grande de Europa.

4. Gastronomía Aragonesa: Tradición y Vanguardia

La cocina de Zaragoza se nutre de los excelentes productos de la huerta del Ebro, las carnes del Pirineo y los recetarios tradicionales de los pueblos aragoneses, adaptados hoy en día al formato de alta cocina en miniatura (las tapas).

Los Platos y Productos Estrella:

  • El Ternasco de Aragón: Es el rey indiscutible de la mesa. Se trata de carne de cordero joven alimentado con leche materna y cereales, lo que le otorga una ternura y un sabor suave excepcionales. La receta estrella en Zaragoza es el Ternasco asado con patatas panadera, aunque también lo encontrarás en modernos bocadillos o guisado al chilindrón.

  • Las Migas Aragonesas: Un clásico de origen pastoril. Se elaboran con pan duro picado, frito con ajo, manteca y embutidos de la tierra (como la longaniza de Graus). El contraste perfecto de los zaragozanos es comerlas acompañadas de racimos de uvas frescas.

  • El Jamón de Teruel y la Longaniza: Los embutidos son excelentes. El Jamón de Teruel (con Denominación de Origen) cortado muy fino o utilizado para coronar las tostadas con tomate es un básico del aperitivo.

  • Los Huevos al Salmorrejo: Un plato tradicional zaragozano muy reconfortante. Consiste en un guiso de huevos escalfados acompañados de espárragos trigueros, lomo de cerdo, longaniza y ajetes tiernos.

  • Las Frutas de Aragón: El dulce de recuerdo por excelencia. Son trozos de frutas escarchadas (como pera, manzana, naranja o cereza) bañadas en una gruesa capa de chocolate negro de alta calidad. Tampoco te vayas sin probar los Adoquines del Pilar, unos caramelos gigantescos cuyo envoltorio lleva impresa la letra de una jota aragonesa.

Consejos para el Viajero:

Zaragoza cuenta con el temido y a la vez amado Cierzo, un viento del noroeste fuerte y seco que suele soplar con frecuencia. Si visitas la ciudad en otoño o invierno, no olvides una buena prenda de abrigo que corte el viento. Para disfrutar de la mejor panorámica de la ciudad y de la Basílica del Pilar con el río Ebro a sus pies, sube en ascensor a la Torre de San Francisco de Borja de la propia Basílica: la vista aérea te dejará sin aliento.

Referencias específicas