¡Bienvenido/a a Villahermosa! Situada en el sureste de la provincia de Ciudad Real, en la histórica comarca del Campo de Montiel, esta villa manchega es un destino donde la llanura se encuentra con las primeras estribaciones de Sierra Morena. Su término municipal cuenta con un valor ecológico incalculable al albergar gran parte de las lagunas altas del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.
Esta completa guía te llevará a descubrir el fervor por su patrona, el encanto de su conjunto monumental mudéjar y los sabores más puros de la tradición culinaria montieleña.
La identidad y el corazón de Villahermosa pertenecen por entero a su patrona, la Virgen de la Carrasca. La historia de su devoción comparte los elementos clásicos de las tierras de pastoreo medievales.
Cuenta la tradición que, en torno a los siglos XIII o XIV, la Virgen se apareció de forma milagrosa a un humilde pastor sobre una carrasca (una encina), en un paraje situado a unos 12 kilómetros del actual núcleo urbano. En honor a este hallazgo, se levantó en ese mismo lugar una ermita que, con el paso de los siglos, se transformó en un monumental Santuario. Lo más llamativo de este complejo es que cuenta con una plaza de toros cuadrada adosada a la propia ermita, un elemento arquitectónico típico de la provincia de Ciudad Real que fusiona de manera singular el culto religioso con los festejos populares.
La festividad en honor a la patrona de Villahermosa es uno de los eventos marianos más multitudinos y conocidos de todo el Campo de Montiel.
El fin de semana del segundo sábado de septiembre, Villahermosa se queda prácticamente desierta. Toda la población se traslada al paraje del Santuario para celebrar la romería. Durante varios días, los "calares" y pinadas de los alrededores se llenan de chozos, tiendas de campaña y hogueras donde las familias y peñas de amigos cocinan y conviven en un ambiente festivo extraordinario.
La Traída y la Llevada: Aunque la gran romería es en septiembre, la Virgen de la Carrasca es trasladada a hombros por los mozos del pueblo en dos ocasiones: la "Traída" (en el mes de mayo, cuando la imagen llega al pueblo para pasar el verano) y la "Llevada" (en septiembre, cuando regresa a su Santuario durante los días de la romería).
Los Festejos Taurinos Tradicionales: En la singular plaza de toros cuadrada del Santuario se celebran capeas y festejos populares que congregan a miles de aficionados, manteniendo viva una de las tradiciones lúdico-religiosas más antiguas de La Mancha.
Villahermosa es una villa monumental que destaca por sus calles señoriales, sus casas solariegas con escudos heráldicos en las fachadas y su imponente patrimonio eclesiástico.
Es la joya arquitectónica del municipio y destaca de manera majestuosa en el perfil del pueblo. Construida entre los siglos XV y XVI, es un templo gótico tardío con una impresionante torre mudéjar que sirve de faro en la comarca. En su interior, de una sola nave con bóvedas de crucería estrellada, se encuentra un magnífico Órgano Histórico del siglo XVIII (una pieza de relojería musical barroca perfectamente restaurada y en funcionamiento) y un retablo de gran belleza.
Ubicado a 12 kilómetros del pueblo, es una parada obligatoria tanto si eres amante del arte como de la naturaleza. Además de visitar la ermita de la patrona y su curiosa plaza de toros cuadrada, el entorno ofrece un paraje de encinas y monte bajo ideal para pasear a pie o en bicicleta, respirando el aire puro del Campo de Montiel.
Una gran parte del término municipal de Villahermosa forma parte del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. En concreto, dentro de sus límites se encuentra la Laguna Blanca, la primera y más alta de todo el conjunto lacustre. Pasear por esta zona ofrece un paisaje completamente distinto al de la llanura manchega: un humedal calcáreo rodeado de vegetación de ribera donde es fácil avistar aves acuáticas. Es un rincón idílico para los amantes del senderismo y el turismo de naturaleza.
Como parte indiscutible del Campo de Montiel (mencionado explícitamente por Miguel de Cervantes al inicio de su obra universal), los caminos que rodean Villahermosa forman parte de las rutas históricas de Don Quijote de la Mancha. Pasear por sus parajes rurales, entre campos de cereal, olivares y encinas, te transportará directamente a los escenarios que inspiraron las andanzas del hidalgo más famoso del mundo.
La cocina de Villahermosa es una gastronomía de pastores, cazadores y agricultores. Son platos contundentes, elaborados con materias primas de la tierra de excelente calidad, donde destacan el aceite de oliva de la zona y las carnes de caza.
El Galiano o Gazpacho Manchego: Absolutamente imprescindible. A diferencia del andaluz, este es un plato caliente de cazuela. Se cocina desmigando una torta de pan cenceño (sin levadura) en un caldo potente elaborado con carnes de caza menor, principalmente perdiz, conejo o liebre. Es un guiso caldoso, especiado con pebrella o romero, perfecto para los meses de invierno.
La Caldereta de Cordero: Un plato tradicional de pastores que se elabora cocinando a fuego lento carne de cordero troceada en un caldero, sazonada con ajo, cebolla, pimiento, laurel y un majado hecho con el propio hígado del animal, vino de la tierra y almendras para espesar la salsa.
El Pisto Manchego y el Tiznao: El pisto se elabora friendo despacio pimientos y tomates de las huertas locales. Por su parte, el Tiznao es un plato a base de bacalao desalado, cebollas, ajos y pimientos secos que se asan directamente sobre las brasas (de ahí su nombre, por las cenizas o "tizne") y luego se desmigan con aceite de oliva.
Las Flores Manchegas: El dulce más característico de la repostería de Villahermosa, especialmente típico en Semana Santa y fiestas comunales. Son unos dulces crujientes fritos en aceite con un molde de hierro que les da forma de flor (similar a la cruz de Calatrava o de Santiago), que luego se rebozan en azúcar y canela o miel.
Caza Menor y Queso: Al estar en una zona de sierra y monte bajo, los embutidos de caza y el auténtico Queso Manchego de oveja curado son los reyes indiscutibles de cualquier aperitivo.
Si tienes pensado visitar Villahermosa para su romería de septiembre, te aconsejamos equiparte con ropa cómoda de campo y calzado adecuado para disfrutar del entorno rural del Santuario. Durante el resto del año, su ubicación la convierte en la base de operaciones perfecta: puedes pasar la mañana haciendo senderismo por la Laguna Blanca y las Lagunas de Ruidera, y por la tarde descubrir el patrimonio histórico y los restaurantes del casco urbano de la villa.